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Destino París Ile-de-France
De París Ile-de-France tal vez ya conozca los barrios rebosantes de los más bellos monumentos, las avenidas más célebres, todas esas riquezas eternas, inevitables… También necesita descubrir los barrios que revelan de forma más íntima una metrópolis en movimiento donde siempre hay algo nuevo que descubrir.
Del muy moderno y cosmopolita canal Saint-Martin a las innovadoras arquitecturas del distrito nº 13, de los nuevos grandes museos del oeste de la capital al creativo y efervescente Noroeste parisino… Paris Ile-de-France revela múltiples – y a veces sorprendentes – facetas.
La Villette y sus alrededores ofrecen a los visitantes un gigantesco espacio de cultura, de descanso y de diversión familiar y distendido; el MAC/VAL programa lo mejor de la creación contemporánea a las puertas de París; a unos cuantos pasos de los numerosos cafés y comercios de la calle Montorgueil, los últimos creadores de moda se dan a conocer en las calles del Haut Marais…
Más confidenciales, los restaurantes rediseñados por los más grandes diseñadores franceses se abren ante usted, así como los bares y clubes que gustan a los parisinos en Belleville o Montreuil. En algunas estaciones de metro o de RER, aplauda a los grupos que actúan en directo en Montreuil, respire los olores de especias en el mercado de Saint-Denis, disfrute de las nuevas atracciones en Disneyland Resort Paris, visite Auvers-sur-Oise o redescubra Versalles.
SALIR EN PARÍS
Festivales de verano en París Ile-de-France
Durante todo el verano, París vibra al ritmo de numerosos eventos: conciertos, desfiles, bailes, espectáculos, cine al aire libre... Tantas fiestas por descubrir o redescubrir... un destino turístico siempre más creativo y en continua ebullición.
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HAY QUE VER TAMBIÉN…
| Rock en Seine Domaine national de Saint-Cloud |
Paris Plages
Vías en la orilla Georges Pompidou |
Jazz à la Villette;
Cité de la musique |
| Paris&Création Escaparates de Galeries Lafayette Haussmann |
Les fêtes de Versailles
Parque del château de Versailles |
Festival Classique au Vert Parc Floral de Paris |
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Descubrir París Ile-de-France
¿Contemporáneo, el Louvre? Al igual que el barrio que lo rodea, el mayor museo del mundo no se duerme en los laureles. En su seno alberga la famosa pirámide de Ieoh Ming Pei, una obra de arte a título propio que exhibe, de forma temporal o permanente, creaciones contemporáneas. Este barrio, o más precisamente la rue Saint-Honoré, es también el lugar en donde ha decidido instalarse Colette, una concept-store pionera en tendencias que todavía no ha encontrado igual. Porque aquí la moda se codea con el arte; y viceversa. El Musée des Arts décoratifs lo ha comprendido a la perfección y acaba de pasar por una acertada renovación. Les Tuileries, el Louvre, el Palais-Royal, Les Halles, Beaubourg… Una continuidad geográfica que pretende realzar el proyecto de renovación de Les Halles, estrechando los lazos de este barrio con sus ilustres vecinos. No en vano, se trata del centro neurálgico parisino. Por su estación subterránea cada día transitan miles de personas. Y fuera, a tan sólo unos metros, las terrazas de los cafés y los tradicionales comercios de alimentación de la peatonal rue Montorgueil todavía conservan algo del viejo vientre de París. Pero basta con observar a los viandantes para constatar que las últimas tendencias de la moda no quedan demasiado lejos.
Torre Eiffel, Arco del Triunfo, Campos Elíseos… Nombres y monumentos que impresionan. Pero el oeste parisino no podría resumirse en esa suntuosidad y grandeza. La creación contemporánea también ha sabido encontrar aquí espacios a su gusto, a la sombra del símbolo que constituye el Grande Arche de la Défense. Y todo ello queda patente en la avenue des Champs-Élysées, donde las vitrinas de los constructores de automóviles rivalizan en imaginación; la de Citroën, por ejemplo, con su impresionante fachada de cristal con la doble espiga en relieve, destaca tanto como los escaparates de las firmas de lujo (la inauguración de la tienda de Louis Vuitton ha sido todo un acontecimiento). Los espacios de creación, al igual que este grand ouest, aunque suelen ser grandiosos (Palais de Tokyo, Museé du quai Branly, Grand Palais…), a veces resultan más íntimos; imperativos del lujo y la discreción. Sus noches son elegantes y modernas. Y todavía hay algún viejo club de alterne o hangar fluvial contrastando con el cuidado diseño de bares de hotel. Así que, por fuerza, la gente acude a estas latitudes tanto para ver como para hacerse ver.
Sin lugar a dudas, éste es uno de los barrios que ha sufrido una mayor metamorfosis en los últimos años. Los cambios comenzaron en torno al canal Saint-Martin, que no ha dejado de presenciar la apertura de locales de moda. Resultaría vano enumerar todos los cafés, restaurantes y tiendas que han abierto a la estela del Bar de la Marine, Chez Prune o Antoine et Lili, lugares que se podría llamar clásicos si no fuera por la cantidad de nuevos adeptos que siguen cosechando. Si algo define esta popular y moderna zona, es la naturalidad con la que aprovecha la imagen del canal, aunque no por ello deja de inventar nuevas fórmulas. El bar-restaurante Hôtel du Nord, que rinde homenaje a una película de Marcel Carné y a la graciosa Arletty, es el ejemplo perfecto. Las últimas tendencias parisinas llevan hacia el este, pero ya no se concentran exclusivamente en el canal: las calles cosmopolitas que rodean la Gare du Nord y la Gare de l’Est, así como los llamados Grands Boulevards, también cobijan algunos de los espacios preferidos por los noctámbulos. Así, poco a poco, se dibuja la siempre cambiante geografía de los locales de moda.
Aunque a veces las figuras tutelares de una zona pueden tener demasiado peso, la Rive gauche, la orilla izquierda del Sena, ha seguido evolucionando desde la época en que Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir reinaran en Saint-Germain-des-Prés. La vida cultural ya no se centra tanto en las librerías —que, a decir verdad, ahora no son tantas—, sino en lugares más recónditos, no necesariamente de puertas a la calle, como las galerías instaladas en los patios de residencias particulares. Así, al callejear yendo hacia las tiendas de Sèvres-Babylone, se pasa al lado de ese espacio gratuito y con espíritu ecologista que es el Espace Électra de la Fondation EDF. La Galerie des Gobelins y la Fondation Henri Cartier-Bresson también son bastante discretas, a su manera. Marchantes de arte, editores y amantes de las compras se codean en los bistrots y cafés del barrio, también frecuentados por estudiantes que se escapan entre dos clases o a la hora de la cerveza. El barrio concentra muchos de los bares restaurantes que florecen desde hace ya algún tiempo en París. Un poco más hacia el sur, Issy-les-Moulineaux lleva ya un tiendo en la senda de las nuevas tecnologías. Por lo que no debe extrañar encontrar allí Le Cube, un espacio dedicado a la creación digital.
Aunque ha estado en transformación hasta hace poco, este barrio ha evolucionado bastante. La Bibliothèque nationale de France ha jugado un papel crucial al instalarse en esta zona marcada por la presencia ferroviaria. La operación de acondicionamiento que se está llevando a cabo —y que se extiende en un perímetro que va desde la estación de Austerlitz hasta el boulevard Masséna, bordeando los meandros del Sena por una parte y la rue Chevaleret por la otra— es de una magnitud tal que recuerda la revolución haussmaniana que cambió París en el s. XIX. Cada sector ha sido confiado a un arquitecto-urbanista diferente. Así, el barrio Masséna-Nord, situado en torno a una nueva zona universitaria, se ha asignado a Christian de Portzamparc y al paisajista Thierry Huau. Pese a todo, de la antigua impronta industrial se han preservado algunos vestigios, como las viejas neveras utilizadas en su día por la compañía ferroviaria SNCF y transformadas en talleres de artistas. El Sena juega sin duda un papel importante en la remodelación, con sus barcos escenario de conciertos y con la nueva pasarela que sirve de conexión con el barrio de Bercy. Cerca de allí, el centro de arte Crédac, en Ivry-sur-Seine, y el museo de arte contemporáneo MAC/VAL, en Vitry, también han cambiado el mapa de la creación más actual.
La elección de Bastille para construir una ópera moderna y accesible se interpretó en su día como la intención de revitalizar el este parisino; y vaya si se logró. La Bastille fue uno de los primeros barrios de los que se dijo que estaba “de moda”, con zonas llenas de vitalidad como la rue de Charonne o la rue de la Roquette. Tampoco faltan los lugares para salir, tomar una copa, cenar, escuchar música o bailar, entre los que destacan el recientemente inaugurado Les Disquaires o el restaurante Unico. Esta revolución cultural en continuo movimiento no impide una vida de barrio normal y de gran arraigo. El Marché d’Aligre cuenta con sus fieles adeptos, la rue Paul-Bert —todavía poco concurrida— preserva su aire de pueblo y la Promenade plantée ofrece un espacio verde a las puertas de París con una parte de su recorrido elevado y acondicionado con gran encanto. El crecimiento hacia el este continúa y continuará con paso firme. Montreuil, auténtico vivero de artistas, sigue viendo llegar a nuevos vecinos atraídos, entre otras cosas, por su heterogeneidad cultural y una auténtica convivencia.
Le Marais no sólo disfruta de una posición privilegiada en pleno centro, sino que además es el núcleo de las nuevas tendencias, tanto en diseño como en moda. Sin duda alguna, la influencia gay tiene un gran peso en ello, pero no es la única. El barrio más antiguo de la ciudad se renueva continuamente. Galerías, tiendas y restaurantes a la última se codean con los lugares emblemáticos del barrio judío (sobre todo la rue des Rosiers), cuyo reciente Mémorial de la Shoah tiende un puente con los habitantes del s. XXI. Por detrás del Musée Picasso, la parte alta del Marais está conociendo una gran transformación que se manifiesta en la restauración de numerosos edificios y en la apertura de los hermosos e innovadores espacios de varios creadores. La zona conserva un buen equilibrio entre historia y novedades. Varios locales clásicos siguen con mucha fuerza, como el Open Café, el famoso bar gay de la esquina de la rue des Archives y la rue Sainte-Croix-de-la-Bretonnerie, o como las agradables terrazas de la rue du Trésor. Y no olvidemos el gentío dominical de la rue des Francs-Bourgeois... ¡o el atractivo de la muy selecta place des Vosges!
Al margen de los itinerarios más turísticos, Belleville y Ménilmontant desprenden a todas horas una atmósfera joven y artística. Pero descubrir estos barrios conlleva su esfuerzo: para disfrutar de su ambiente hay que luchar contra las cuestas de las calles epónimas. Un cierto aire rural embarga este rincón de la capital al que, desde hace años, acuden los parisinos en busca de fiesta y de un toque campestre en plena ciudad. Desde aquí el centro parece lejano y, de hecho, los vecinos hablan de “bajar” a París. Merece la pena callejear hacia las laderas del parc des Buttes-Chaumont, por calles de nombres evocadores o por el boulevard de Belleville y el barrio de Oberkampf, lugares que nos hablan de otros tiempos. Esta zona, que se supone vio nacer a Édith Piaf en una acera en 1915, se ha convertido en hogar de adopción de emigrantes chinos y magrebíes. Y hoy el barrio presencia el desembarco de los denominados bobos, el establecimiento de numerosos talleres de artistas y colectivos y la apertura de una miríada de bares a imagen del barrio, bohemio y animado.
El dinamismo del noreste parisino ha recibido el impulso de la renovación urbana que se inició con el Stade de France en Saint-Denis, cuando los parisinos tan sólo franqueaban el périphérique, la carretera de circunvalación, para acercarse al mercadillo de Saint-Ouen. Antes, nadie hubiera imaginado un moderno bar-hotel como el Kube en un barrio tan popular como La Chapelle. Lugares de creación y difusión, a menudo asociativos reflejan la cultura urbana y configuran el ambiente de sus barrios. El Café Culturel de Saint-Denis es una plataforma para el slam, mientras que Mains d’Œuvres, en Saint-Ouen, abre al público un espacio de investigación e innovación. El Olympic Café y el Lavoir Moderne Parisien son los enfants terribles de La Goutte-d’Or. No lejos, Montmartre podría anquilosada en su imagen turística, pero sería un error. Creadores, galerías, bares y salas de conciertos han encontrado su espacio y conservan el alma bohemia y jovial de la colina.
Al noreste de París, a partir del parc de la Villette se abre un territorio que reúne dinámicas innovadoras. Esa zona ha visto cómo los lugares de creación artística contemporáneos han ido salpicando un espacio urbano, antes obrero y a veces caótico, en plena transformación. Los lugares que concentran las miradas son el Centre national de danse de Pantin y los Laboratoires d’Aubervilliers, mientras que Bobigny puede enorgullecerse de acoger un teatro innovador. Los itinerarios en bici que van hacia Pantin y hacia Aubervilliers y Saint-Denis permiten captar el dinamismo de la zona (con, por ejemplo, la renovación de los molinos de Pantin). En el viejo tanatorio de la rue d’Aubervilliers, al interior del périphérique, la circunvalación de París, se ha instalado un nuevo espacio: el CENTQUATRE, un hermoso lugar de encuentro entre público y artistas que manifiesta la voluntad reinante: que la cultura se integre en la vida local. La Villette también ha sabido destacar con sus salas y su variada programación, con sus festivales de música o de cine. Sus praderas reclaman una nueva forma de vivir la cultura y resulta normal que este espacio intente estrechar lazos con Pantin y Aubervilliers: el gran objetivo es romper las fronteras del périphérique.
París no es el único lugar en donde se pueden hallar focos de producción y difusión artística. En torno a la capital también existen numerosos espacios dedicados al arte contemporáneo, aunque puedan resultar tan insólitos como el Cyclop, la Villa Savoye o la Fondation Dubuffet. Prácticamente todos resultan accesibles en transporte publico.
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Información práctica
DESPLAZARSE HASTA PARÍS ILE-DE-FRANCECarte Paris Visite
Billete único utilizable en toda la red de Metro, Bus, Tranvía, trenes de cercanías SNCF, Funicular de Montmartre, Montmartrobus, Noctilien, bus de la red Optile, según las zonas elegidas. Servicio de transporte aeropuerto posible. Válido 1, 2, 3 o 5 días y según las zonas.
> Puntos de Información Turística (París y CDG), metro, estaciones RER y SNCF Billete combinado trayecto SNCF (ida-vuelta) + entrada al palacio de Versalles, de Fontainebleau o de Auvers y Francia en Miniatura en temporada alta.
> Estaciones SNCF
Metro / RER / Bus
Metro: 5h20>1h15 aproximadamente (2h15 vier., sab. y vísperas de festivos).
RER: 4h45>1h30. Bus: 5h30>20h30 (0h30 para algunas líneas).
Bus Noctilien: 0h30>5h30.
Taxis
Número único de llamada automática de borne en París: 01 45 30 30 30
Batobus
Barco por el Sena. 8 paradas entre la torre Eiffel y el jardín de las Plantas.
> Port de la Bourdonnais (Porto della Bourdonnais (M° Bir Hakeim) - 0 825 01 01 01 (0,15€/min)
Vélib’
Bicicleta de libre-servicio, 24h/24 y 7 días a la semana. Ideal trayecto corto (gratuito por menos de 30 min.).
> Numerosas estaciones en París.
VISITAR PARÍS
Paris Museum Pass
Acceso libre y directo a los monumentos y colecciones permanentes de los museos. Fórmulas de 2, 4 o 6 días consecutivos (30, 45 o 60 €).
> Puntos de Información Turística (París y CDG), Oficina de Turismo de París, museos y monumentos correspondientes
Excursiones, visitas turísticas en París y alrededor de la capital, en autocar o minibús.
Cityrama
2, rue des Pyramides (M° Pyramides, Opéra)
01 44 55 60 00
Paris Vision
214, rue de Rivoli (Metro Tuileries)
01 42 60 30 01
Euroscope
27, rue Taitbout (M° Chaussée d’Antin La Fayette)
01 56 03 56 81
France Tourisme
33, Quai des Grands Augustins (M° Saint Michel)
01 53 10 35 35
Líneas regulares de autobús turísticas con circuitos comentados en varias lenguas
Paris l'OpenTour
01 42 66 56 56
4 circuitos para descubrir París. Pase de 1 o 2 días consecutivos. Numerosas paradas: Ópera, museo del Louvre, museo de Orsay, Notre-Dame, Saint-Germain-des-Prés, Campos-Elíseos, Arco de Triunfo, torre Eiffel, Bastilla… …
Les Cars Rouges
01 53 953 953
Circuito de 2h15. Billete válido para 2 días consecutivos. Numerosas paradas: torre Eiffel, museo del Louvre, museo de Orsay, Ópera-galerías Lafayette, Campos-Elíseos-Etoile, Gran Palacio… …
Paseos en barco, cruceros, cenas-cruceros
Bateaux Parisiens (al pie de la Torre Eiffel. M° Bir Hakeim, Trocadéro)
0 825 01 01 01 (0,15€/min)
Vedettes de Paris (al pie de la Torre Eiffel. M° Bir Hakeim)
01 44 18 19 50
Canauxrama (Port de l’Arsenal, M° Bastille - Bassin de La Villette, M° Jaurès)
01 42 39 15 00
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